Cuando nos amenazan fechas como la cuesta de enero o septiembre, tras los gastos de las vacaciones y la llegada del curso escolar, sube el euribor y también el precio de todas las cosas, es fácil que uno se plantee antes o después si no existe alguna forma de conseguir un dinero extra.
Prefiero ser más cauta que todos aquellos mensajes optimistas que prmometen un sobresueldo, trabajando desde casa y en poco más de un cuarto de hora.
Os juro que, si algún día encuentro esa bicoca, lo publicaré en este blog a bombo y platillo. Mientras tanto, me conformaré con facilitaros unos apuntes sobre aquellas fórmulas que nos permitan disfrutar de Internet y, al mismo tiempo, percibir a cambio alguna retribución.